Practicar el reconocimiento
El reconocimiento es una habilidad que es importante que desarrollen tanto los profesionales que tienen empleados a su cargo como estos últimos, al igual que cualquier persona que desee mantener relaciones productivas a largo plazo.
El reconocimiento fortalece a quien lo recibe, le da seguridad y afianza su compromiso, porque cuando alguien repara en sus fortalezas, puede apoyarse en ellas cuando se encuentre ante una dificultad. Es importante que procures desarrollar y aplicar en ti mismo esta habilidad a través de tu valoración, felicitándote a ti mismo y fortaleciendo tu autoestima de una manera sana y humilde.
Cuando tenemos una carencia y no la podemos satisfacer nosotros mismos, necesitamos pedir ayuda. Esta necesidad nos posiciona en una situación de vulnerabilidad que a algunas personas les resulta difícil aceptar por miedo o vergüenza.
“Postergar”, que palabra más complicada de pronunciar, aunque encontramos otra palabra sinónima “procrastinar” que le gana en cuestiones de pronunciación, ambas complicadas de pronunciar pero sencillísimas de ejecutar.
La queja está permanentemente en nuestras conversaciones personales y profesionales. Nos quejamos cuando no hemos recibido una buena atención o un buen servicio. Cuando alguien ha incumplido sus promesas, cuando esperamos algo y no lo recibimos; y en general cuando sentimos que se nos ha tratado injustamente.