
Uso de relatos y metáforas en coaching
Érase una vez ... Con estas palabras mi madre me anunciaba cada noche la expectativa de emprender un viaje a lo desconocido. Entonces, me acurrucaba entre las sábanas, cerraba los ojos y disfrutaba de transportarme a algún lugar remoto. Permitía que mi imaginación volara libre a través de tierras desconocidas, hasta nuevos horizontes inexplorados que me harían evocar sentimientos.
Eran momentos muy especiales. En ese espacio temporal en que compartíamos un cuento surgía una relación muy íntima. Entre narrador y oyente se establece un vínculo especial, igual que el que surgiría entre dos exploradores que están juntos en un mundo propio de experiencias exclusivas.
Al crecer leemos cuentos que nos enseñan valores, principios y normas sociales. Los relatos que vamos escuchando van modelando nuestras vidas, y por su parte, las historias que empezamos a explicar definen quienes somos, nuestras experiencias, percepciones, y la perspectiva que tenemos del mundo.
En esta dirección de dos sentidos, el lenguaje simbólico de la narración accede a quiénes somos y a nuestra perspectiva del mundo, proporcionando aprendizaje. Actúa sobre nuestro subconsciente de una forma mucho más potenciadora que cualquier sugerencia o consejo, y moviliza nuestra capacidad creativa en la búsqueda interior de nuevas opciones.
En coaching decimos que las personas poseen todas las respuestas, sólo hay que acompañarles a que emerjan. La generación de nuevas opciones lleva al coachee a relacionarse con su objetivo desde otra realidad, y le ayuda a comprenderla desde otra perspectiva.
¿Cómo utilizar las metáforas en coaching?
Para el desarrollo de una utilización efectiva de las metáforas en un proceso de coaching, deben tenerse en cuenta dos elementos principales. El primero es la técnica. Al igual que un artista necesita conocer las leyes de la perspectiva, el color y la tonalidad, el coach debe conocer los principios para elaborar una historia efectiva que atraiga al coachee, facilite su identificación y le ayude a buscar opciones.
El segundo de los elementos es el arte. Las historias más efectivas para el coachee son aquéllas que están específicamente concebidas o adaptadas para sus necesidades, y que se relatan de tal manera que hacen posible su implicación, y le ofrecen un significado.
Es importante como coaches conocer la técnica que hay detrás y el objetivo que perseguimos utilizándolas. Asumimos que las historias no son universales ni rígidas, sino que se adaptan a nuestro cliente y evolucionan al ser contadas. En sí mismas no contienen fórmulas mágicas y cualquier interpretación que le sirva al coachee será válida. Pueden utilizarse en todas las fases de la Metodología CORAOPS® siendo conscientes de su poder, y desde la humildad, la responsabilidad y la ética.
Diez consideraciones para una narración efectiva
- Todos somos narradores. Explicamos historias de lo que vivimos, de anécdotas, de frustraciones y logros. Compartimos las alegrías y las tristezas de nuestras vidas a través de nuestras historias.
- Recurrir a nuestro propio entusiasmo y a nuestras realidades y experiencias, más que centrarse en las técnicas. Esto es lo que añade emoción a la historia, lo que le da atmósfera, espontaneidad y vida.
- Utilizar nuestra intuición, integridad y ética. Asumimos que la historia debe transmitir una verdad, y no necesariamente la verdad.
- Adaptar la historia a nuestro coachee. Los elementos no tienen por qué ser idénticos , pero deben ser una metáfora que construya una réplica de los principios y procesos implicados.
- Hacer la historia real. Cuanto más real sea la historia para el coach, más real será para el coachee. Como coaches debemos utilizar los sentidos para realzar en el coachee su conciencia de las sensaciones visuales, las experiencias auditivas, aromáticas, táctiles y los sabores.
- Diseñar un esquema de la historia. No crearla o aprenderla de forma literal. El énfasis debe recaer en la forma de organizar la idea y comenzando con el final.
- Ensayar mentalmente la historia. Explicarla a nosotros mismos. Jugar con ella, modificarla, introducir variantes y adaptarla.
- Explicar la historia a alguien más y pedirle feedback.
- Observar al coachee. Escucha 360. Observar el impacto en el coachee y adaptar la historia a las necesidades de la situación, a medida que continuamos exponiendo un relato interesante y convincente.
- Ser flexible. No existe una forma correcta de explicar una historia. Para cada coachee una misma historia será diferente, y el estilo de exposición también variará.
Sobre nuestra voz al narrar.
- Variar nuestro estilo narrativo. Según el tema de la historia, las emociones subyacentes, y nuestro coachee.
- Escoger el ritmo de emisión del habla. Para realzar el contenido del relato.
- Modular nuestra entonación. Se puede utilizar para poner el acento o la fuerza sobre una determinada palabra.
- Regular el volumen de la voz (su sonoridad o su suavidad). Prestar atención a cómo influye en la comunicación del mensaje de la historia.
- Introducir en la narración una implicación emocional.
- Ser congruente con nuestra emoción y la emoción de la historia. Debemos asegurarnos no sólo de que estamos implicados emocionalmente con el relato, sino también de que esta implicación es la adecuada para que la emoción que expresamos sea la emoción más coherente con la historia.
CORAOPS: Un formato para crear y presentar metáforas.

Para crear o elegir la historia empezar por el objetivo deseado, atendiendo a continuación a los recursos necesarios y finalizando con la definición del desafío que supone el objetivo. En la narración la historia debe estructurarse creando el personaje, describiendo la crisis o el reto, desarrollando los recursos precisos, facilitando los nuevos aprendizajes, generando opciones que den paso a la acción y logrando el objetivo.
En la Metodología CORAOPS® podemos utilizar la metáfora para trabajar cada una de sus fases. Podemos narrarla completa, detenernos y facilitar la reflexión de nuestro coachee pidiéndole que la complete, utilizar preguntas poderosas y utilizar la historia de forma creativa a modo de herramienta.
Bibliografía:
- White, R. M., The structure of metaphor. The way the language of metaphor works.
- George W. Burns, 101 Healing Stories
- Maite Gómez Checa “Laboratorio CORAOPS”
Artículo de Fernando Rivas Marín, coach CORAOPS
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