Siempre digo sí a todo lo que me pide mi jefe. Y a mis compañeros, mis amigos y vecinos. Pero en realidad quiero decir no, no y no. Lo malo es que no sé cómo hacerlo.
He leído en esta sección dos cosas que me han dejado de piedra: por un lado, que en el coaching profesional se puede tratar esta barrera, el aprender a decir no, y por otro, que los procesos de coaching no duran más de doce sesiones. Sin embargo, yo siempre he pensado que para aprender a decir que no tendría que volver a nacer...¿Es cierto que el coaching puede ayudarme?
Encarnación Rodríguez (Valladolid)
Para tu tranquilidad, Encarnación, más del 80% de las personas que acuden para realizar un proceso de coaching tienen dificultades para decir “no” . Personalmente te diré que me gusta trabajar en este reto, porque cada cual entiende el no de una manera diferente y se relaciona con él desde un determinado lugar. Por eso es fundamental profundizar en las limitaciones de cada persona y lo que hace que le cueste tanto dar una respuesta negativa.
Según mi experiencia profesional, en el entorno laboral a veces nos cuesta negarnos por temor a lo que puedan pensar de nosotros los jefes o los compañeros, o a que no nos tengan en cuenta para futuros proyectos profesionales, a un despido, etc. En general, muchas veces nos ponemos barreras mentales o prejuicios a nosotros mismos que nos impiden decir lo que realmente pensamos, pero esa actitud nos hace mucho daño, porque desvirtúa nuestra imagen ante nuestros ojos y los de los demás.
Todos tenemos derecho a decir que sí o no. Forma parte de nuestra libertad y dignidad como personas. Sin embargo, hay quienes ven riesgos en ello y le surgen miedos.
En tu caso, mediante el coaching se trabajarían tus limitaciones o creencias limitantes. Se analizarían aquellas situaciones concretas en las que decir no te cause pesar, enfocando el objetivo en el coste de decir que no y también en los beneficios, a fin de buscar otras creencias más potenciadoras. Ello te ayudaría a saber negarte en aquellas situaciones en que te gustaría ejercer ese derecho.
Después, Encarnación, nos enfocaríamos en que fueras desarrollando esa nueva capacidad para convertirla en un hábito, es decir, que la fueras interiorizando para que te resultara natural.
El proceso puede durar 3-6 meses, con un máximo de 12 sesiones. Además, aprenderás a comunicarte de una manera más auténtica y más productiva.

Artículo de Maite Gómez Checa, Coach Ejecutivo Senior por la Metodología CORAOPS®, acreditada Senior por ICF y AECOP, y socia de ICE Coaching. Publicado originalmente en la revista Psicología práctica num 175

Comentarios (1)