Piensa y responde a esta pregunta: ¿A qué oriento mi trabajo, a objetivos o a resultados? En función de cuál sea tu planteamiento, tus emociones y tus actuaciones serán diferentes.
En cuanto a las emociones, cuando te comprometes con un objetivo, suele invadirte la ilusión, las ganas de hacer lo que sea por conseguirlo, y el tesón y la constancia imperan. Pones todo lo que está en tus manos para conseguirlo, y si no es así, al menos te queda el haber aprendido y la posibilidad de que se te abran nuevas oportunidades y nuevos objetivos que facilitarán tu crecimiento personal y profesional.
En cambio, trabajar por resultados lo que genera es angustia, preocupación, inseguridad y miedo, porque puedes no conseguir lo que esperas, y eso puede bloquearte. Si, por ejemplo, un director comercial se hace el siguiente planteamiento: “Para este año quiero conseguir un incremento de mis ventas de un 15 por ciento”, los pensamientos que generará si trabaja por resultados serán del tipo: “Si no consigo aumentar las ventas un 15 por ciento, quizás me despidan, y entonces ¿cómo voy a afrontar todos los gastos mensuales?”.
Las actuaciones también son diferentes en uno y otro caso. Si lo vives como un objetivo:
- Tratarás de identificar si es realista, alcanzable, y si está bien definido y alineado con los objetivos de la empresa.
- Diseñarás un plan de acción, evaluando beneficios e inconvenientes, y desarrollarás las acciones adecuadas para lograrlo.
- Pedirás los recursos que necesitas y te rodearás de personas que te ayuden a conseguirlo.
- Irás aprendiendo durante todo el proceso, porque tanto los éxitos como los errores te ayudarán a ir ajustando tu objetivo.
Cierto que lo que vas a conseguir (el resultado) no podrás saberlo hasta que acontezca, pero el objetivo y el plan de acción están presentes y tienes el control sobre ellos. Trabajar por resultados hace que te sientas responsable de todo el proceso: de lo que está en tu mano y de lo que no y eso te resta eficacia y seguridad.


Artículo de Maite Gómez Checa, Coach Ejecutivo Senior por la Metodología CORAOPS®, acreditada Senior por ICF y AECOP, y socia de ICE CORAOPS.

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