Sensaciones, emociones, estados de ánimo, vistos desde una óptica nueva, las endorfinas, cuyo conocimiento médico se desarrolla apenas en los últimos cuarenta años. Este nuevo conocimiento debe permitirnos nuevos enfoques en coaching.
En todo proceso de coaching existe una importante y continua presencia de todo tipo de emociones, tanto por parte del coach, como especialmente por parte del coachee. A lo largo de todas las fases de un proceso desarrollado de acuerdo a la Metodología CORAOPS®, estarán presentes emociones limitantes y emociones positivas. Entre las primeras serán especialmente importantes toda clase de miedos (a equivocarse, a molestar, a la desaprobación, al fracaso, al triunfo, etc), el desánimo, la tristeza. Entre las positivas serán importantes el optimismo, la alegría, la solidaridad, etc.
Los descubrimientos en el mundo de las endorfinas han permitido establecer la estrecha relación existente entre determinados procesos bioquímicos en el seno de nuestro cuerpo y las emociones que en otro tiempo eran consideradas como estados puramente anímicos. Además de potenciar nuestro sistema inmunológico ó de comportarse como elementos inhibidores del dolor, la característica que ahora nos ocupa es que las endorfinas van a influir especialmente en nuestras emociones positivas, dependiendo su efecto de la mayor o menor concentración de ellas existente en nuestro flujo sanguíneo.
El escenario no es, sin embargo, tan diferente a nivel práctico, dado que sigue produciéndose una estrecha relación causa-efecto entre determinados acontecimientos y ciertas respuestas emotivas, así como el efecto contrario. No cambia que el fallecimiento de un ser querido provoque sensación de dolor y tristeza. Como tampoco cambia el hecho, también ya antes conocido, de que cantar una canción alegre provocará sentimientos de alegría y jovialidad.
Antes podíamos decir:
- Causa: Recibo una buena noticia.
- Consecuencia: Me pongo contento.
Ahora tenemos una visión más completa:
- Causa: Recibo una buena noticia.
- Efecto: Mi organismo (Hipotálamo, pituitaria, flujo sanguíneo, etc.) genera y distribuye endorfinas por todo el cuerpo.
- Consecuencia: Siento cosquilleo por las venas, me pongo contento. (Río, canto, bailo, etc.)
Este conocimiento de las endorfinas, de su origen, de su funcionamiento, de su generación, sí va a permitirnos gestionar más eficazmente nuestras emociones porque conociendo mejor sus mecanismos vamos a poder influir más directamente en su naturaleza bioquímica, y como consecuencia, mejorar nuestras sensaciones de optimismo, alegría, bienestar, etc. Considero que, en un proceso de coaching, nuestro conocimiento sobre las endorfinas será útil a lo largo de todo el proceso, dado que buscamos una actitud proactiva, una actitud optimista, una actitud enfocada a conseguir resultados y a alcanzar un objetivo. Pero especialmente la encontraremos en la etapa de aprendizaje, pudiendo considerarlo como aprendizaje de segundo nivel, puesto que se enfoca en una nueva perspectiva para contemplar nuestras emociones.
Consideraciones prácticas
Veamos algunas de las actividades más inmediatas y sencillas que podemos realizar para generar la producción de endorfinas:
- La Sonrisa: Un ejercicio tan tremendamente sencillo y de consecuencias extraordinarias. Basta acercarnos delante del espejo y sonreírnos.
- La Risa: Con un poquito más de esfuerzo… ja,ja,ja,ja,ja, vamos ríete, ja,ja,ja,ja, provocamos unas carcajadas que no van a tardar en salir y que van a tener unos resultados inmediatos y sorprendentes sobre nuestro estado de ánimo.
- Cantar y Bailar: Dedicar un pequeño esfuerzo a seleccionar alguna de nuestras canciones favoritas, especialmente alegres y animadas para entonarlas en momentos oportunos.
- La Música: La música tiene un gran poder en nuestra memoria. Podemos escuchar algo que nos trae recuerdos de algún momento feliz. O seleccionar canciones alegres en sí mismas.
- Visualización de recuerdos pasados: Debemos hacer todo lo posible para recordar momentos en los que hayamos sido felices o simplemente placenteros.
- Disfrutar relajadamente de la naturaleza: Pasear sin prisa dejando que nuestros sentidos se empapen libremente.
- Relajación: Técnicas de respiración. Técnicas de relajación. Masaje. Yoga.
- Ejercicio físico: Bajo control, el ejercicio físico es una situación de estrés debido al esfuerzo, pero el control lo hace placentero y generador de endorfinas
- La Alimentación: triptófano (plátanos, leche, nueces), aminoácido precursor de la serotonina. Fenilalanina, aminoácido que puede encontrarse en parafarmacias. Glutamina, otro aminoácido positivo para el flujo de endorfinas.
En conclusión: Las investigaciones sobre los neurotransmisores avanzan permanentemente ofreciendo un futuro prometedor. Conviene seguir atentos su evolución.

Artículo de Francisco Javier Martín Pérez, Coach CORAOPS

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