El tránsito hacia el nuevo año es un momento idealizado para la reflexión, un tiempo simbólico que corresponde a nuestras necesidades de ritmo y alternancia para relacionarnos con la realidad, un punto de referencia a menudo elegido para las buenas resoluciones.
Empezar el año se convierte en un tiempo privilegiado para nuevos enfoques estratégicos empresariales y una oportunidad muy poderosa para plantear, revisar objetivos y dinamizar los equipos. Es el contexto perfecto para reforzar los factores que más acercan a las metas, en ese sentido el Coaching Ejecutivo resulta el mejor de los instrumentos. Quedarse sólo en buenas resoluciones es el síntoma de una deriva de la cultura del resultado contradictoria con la confianza necesaria para una cultura del talento que cree en la capacidad de avanzar y resolver de todos.
Se presenta por lo tanto la oportunidad temporal y emocional para las organizaciones de reforzar su cultura y valor esencialmente anidado en la capacidad de sus líderes en revelar el talento de sus empleados. El entorno profesional es un sistema en interacción cuya calidad de colaboración tiene un impacto directo sobre la calidad de vida en el trabajo, y por lo tanto sobre la calidad de los productos y servicios ofrecidos. Construir empresas comprometidas con el crecimiento de sus equipos supone recorrer un camino de evolución desde el líder-gestor, centrado en las cuatro preguntas a corto plazo (qué, cómo, cuándo y cuánto) hacia el líder-coach que trabaja para el desarrollo del talento de cada colaborador compartiendo visión y valores.
Una empresa con cultura de coaching no es solo un ideal ni se queda en la visión, sitúa el valor financiero en su justo lugar, como la consecuencia del desempeño. Los líderes están muy familiarizados con el proceso de establecimiento de objetivos pero no siempre partiendo de una visión (cocreada) sin la cual no hay entusiasmo: “No existe ningún factor externo capaz de conseguir que las personas den lo mejor de sí mismo. El clima emocional, es decir, el modo en que las personas se sienten trabajando en una determinada empresa,da cuenta de entre el 20 y el 30 por ciento del rendimiento”, Daniel Goleman (El Líder Resonante). Cuidar el clima favorece una visión conectada y sostenible con los objetivos.
“Para que el futuro sea deseable, aprendamos a confiar” nos propone Pierre-Olivier Monteil, filósofo y especialista en ética y management, y nos anima a alejarnos de una presión cultural que nos insta a las buenas resoluciones acumuladas y obligadas, muy alejadas de lo que realmente nos da energía e impulso hacia proyectos y objetivos. Así que deseémonos un nuevo año sin necesidad de buenas resoluciones y con más valores, confianza y visión.
En el Instituto de Coaching Ejecutivo CORAOPS hemos creado la Metodología CORAOPS® y la aplicamos en todos los procesos de desarrollo de talento y adopción de herramientas, que facilitan el desarrollo profesional a nivel individual y de equipos en las organizaciones.

Tribuna para la revista Ejecutivos, escrita por Cristina Miaja, Socia Directora ICE CORAOPS
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