Sentir, pensar y hacer de forma diferente - Desarrollamos organizaciones y personas

Decir si o decir no“No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo” Woody Allen.

¿Cuántas veces queremos decir no y decimos ? ¿Te has parado a reflexionar sobre ello? Coge un folio e invierte 5 minutos en pensarlo y escribir las situaciones en las que lo has vivido. Te sorprenderás…A todos nos ha pasado y sigue pasando, por supuesto, depende de la situación y de las personas.


Cuando decimos  y en realidad queremos decir no, puede provocarnos sentimientos de malestar, ira, hostilidad… muchas veces son sentimientos enmascarados para justificar nuestras acciones. Aparecen sentimientos como el miedo al rechazo, inseguridad, miedo a que “crean que no puedo”, miedo a reacciones negativas por parte del otro, creemos que así evitamos conflictos y lo que hacemos es crearlos en nosotros mismos.

Por supuesto, hay situaciones en las que casi es imposible decir no, por ejemplo si tu jefe te pide que te quedes a una reunión muy importante y esto supone quedarte una hora más de tu horario habitual. Y hay otras muchas donde nos cuesta muy poco decir no, por ejemplo, cuando te llama una compañía de teléfono para ofrecerte una oferta especial. El decir no es difícil si implica ir en contra de las expectativas del otro, decir no ante una petición que te hacen, cuando esperan algo de nosotros u otra persona manifiesta su deseo y depende de nosotros satisfacerlo. Pero, ¿y cuando decimos si y en realidad, en el fondo, queremos decir no? Esto sí que puede arrastrar graves consecuencias y problemas interpersonales ya que vamos a actuar en contra de nuestros valores e intereses.

En coaching y en la Metodología CORAOPS® lo denominamos como “la declaración del no”, como dice Rafael Echevarría "El decir «No» es una de las declaraciones más importantes que un individuo puede hacer. A través de ella asienta tanto su autonomía como su legitimidad como persona y, por lo tanto, es la declaración en la que, en mayor grado, comprometemos nuestra dignidad". El “decir no” es el derecho a no aceptar las cosas que no nos gustan o que no queremos hacer. Poner límites nos hace más auténticos, damos valor a nuestra persona y a los que nos rodean y sobre todo, algo tan importante como respetarnos a nosotros mismos. El derecho a “decir no” nadie nos lo puede arrebatar, aunque tenemos que ser conscientes de las consecuencias del “decir no”, en la gente que nos rodea y en nosotros mismos.

El problema viene cuando no sabemos “decir no”, ahí es cuando debemos afrontar las consecuencias de nuestra declaración. Es importante reconocer cuál es tu deseo o necesidad y decidir si es una prioridad para ti, o si es un obstáculo para conseguir un objetivo que te has propuesto. Hay veces que podemos obligarnos a vivir situaciones que no deseábamos. No es lo mismo decidir algo porque yo lo decido, porque yo tengo el control, que cuando me siento obligado a hacerlo. La clave está en decidir siempre atendiendo a nuestras propias necesidades e intereses, solo así nos respetaremos a nosotros mismos y el resto de las personas nos respetará.

Por ejemplo, en la compañía en la que trabajo, conocí a un trabajador que nunca decía que no, ni cuando le proponía un compañero cambios de turno con peores condiciones, vacaciones en períodos que no eran los que él deseaba...Quería evitar conflictos, tenía miedo a no ser aceptado en el grupo y no quería hacer sentir mal a nadie, al final, por no tomar la riendas, comprometió su dignidad y en las evaluaciones posteriores le relegaron por no tener el suficiente carácter, personalidad para ocupar puestos de mayor responsabilidad. Como vemos, decir que sí a todo no sirve tampoco de nada, puede afectar nuestra dignidad y autenticidad. Tenemos que aprender a “decir no” para sentirnos verdaderos, respetarnos, ser honestos, sentirnos libres y mejorar nuestras relaciones.

Esta distinción del NO es muy útil en todas las fases de la Metodología CORAOPS®, pero especialmente en la fase de Realidad. Debemos ser sinceros con nosotros mismos, con lo que queremos y con los intereses que tengamos y la medida en que uno piensa que tienen que ser respetados. Una vez que seamos capaces de reconocer nuestras necesidades, intereses y deseos, podremos decidir en cada momento si son una prioridad o no lo son. Debemos aprender a identificar las circunstancias donde no sabemos “decir NO” y aprender a gestionarlas.

Ahora vuelve a coger el folio y con las situaciones que habías anotado en él, reflexiona sobre si te volviesen a suceder, ¿tomarías las mismas decisiones?

"La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo" Napoleón.

 

Irene Bombín

 

Artículo de Irene Bombín Val, coach CORAOPS

Comentarios (0)

There are no comments posted here yet

Deja tus comentarios

Posting comment as a guest. Sign up or login to your account.
Archivos adjuntos (0 / 3)
Share Your Location